Cuando llegamos a este lugar no teníamos energía eléctrica. Teníamos necesidad de bombear agua del manantial a un depósito en altura, desde donde después hacemos la distribución por gravedad, por lo que decidimos construir una bomba de ariete, también conocida como carnero hidráulico.
La bomba de ariete, cuya historia y principio de funcionamiento se encuentra fácilmente en internet, una una caída de agua inicial para, a través de la presión acumulada y de un conjunto de válvulas que generan el efecto ariete, propulsar el agua a una altura 10 veces mayor que la caída inicial.
Esta bomba fue sustituida tiempo después por una bomba eléctrica SHURflo de 80 watios a 24 voltios. El ariete funcionó día y noche como una máquina infernal durante 4 meses. El problema de este simple sistema es su baja eficiencia, ya que solamente es capaz de bombear una pequeña parte del agua, siendo la restante devuelta a su curso. En nuestro caso, en el que durante la estación de verano tenemos que ser muy rigurosos con la conservación de agua, es una solución poco adecuada. Pero incluso así, nos salvó la huerta!
